Clientes y recetas
Ficha clínica visual, historial, exámenes y recetas externas mediante enlace o código QR.
Tu óptica completa, conectada en un solo lugar. KoniRod conecta clientes, recetas, agenda, cotizaciones, ventas, órdenes de trabajo, inventario y caja en un flujo creado para la operación óptica en Chile.
Como la vía óptica lleva una señal desde la retina hasta el cerebro, KoniRod conecta cada dato desde la primera atención hasta la entrega.
Sin repartir el proceso entre planillas, papeles y sistemas genéricos que no entienden una receta.
Ficha clínica visual, historial, exámenes y recetas externas mediante enlace o código QR.
Armazón, cristales, tratamientos y convenios dentro de una misma atención.
Laboratorio, estados, pagos pendientes, fechas de entrega y trazabilidad.
Stock por sucursal, mínimos críticos, códigos de barra y QR.
Horas por sucursal, calendario Outlook y controles posteriores a la venta.
Pagos asociados a cada venta, estados de cuenta y saldos pendientes. La emisión de boleta y factura desde la misma venta se activa con el módulo de facturación electrónica y tu propia API Key de Haulmer.
Arqueo real contra el efectivo contado. Un descuadre no bloquea el cierre, pero exige explicación escrita.
Porcentaje por vendedor, escalones por meta, simulador de "si vendo tanto, gano tanto" y proyección para adelantos.
"Sus lentes están listos" sale solo al marcar la orden. La boleta o factura también se envía por WhatsApp, en PDF.
Registras la venta y la orden de trabajo nace con ella. Cuando pasa a fabricación, el laboratorio busca la OT por su número y el sistema propone el cristal de la receta para cada ojo.
El stock de cristales y el descuento por OT se activan con el módulo Laboratorio. El aviso por WhatsApp requiere conectar el número de tu óptica.
Atender a los trabajadores de una empresa es venta recurrente, no ocasional. También es donde más se pierde el control: quién debe cuánto, en qué cuota va, quién marcó esa cuota como pagada y por qué. KoniRod maneja el ciclo entero.
Marcas la empresa como convenio, defines el porcentaje y la vigencia. Cuando cotizas para un trabajador de esa empresa, el descuento ya viene cargado: nadie tiene que acordarse ni buscarlo en un papel. Esa cotización se convierte en venta con el mismo precio.
Al cobrar por planilla, las cuotas se generan solas: monto, cantidad y el mes en que parten, calculado según el día en que esa empresa recibe su nómina. Una compra hecha después de la fecha de corte arranca el mes siguiente, sin que nadie lo calcule.
Después las ves por venta o por cuota, con colores: pagada, pendiente, vencida, postergada, prepagada. Cuando la empresa paga el mes, marcas todas sus cuotas de una vez —y si alguna ya estaba pagada, el sistema marca el resto y te dice cuál se saltó, en vez de abortar el lote entero. Si un trabajador entra con licencia, corres su cuota y las siguientes se acomodan en cascada. Si quiere pagar su saldo al contado, lo prepaga y queda registrado como prepago, no confundido con un pago de la empresa.
Y cada uno de esos movimientos queda con autor, fecha y motivo. No existe ninguna otra forma de cambiar el estado de una cuota en el sistema: todo pasa por el mismo registro. Eso es exactamente lo que una planilla de Excel no te puede responder tres meses después, cuando alguien pregunta quién marcó esta cuota como pagada.
Una empresa emite una orden de compra por un monto para los lentes de su gente. Cada trabajador llega por su cuenta, cuando puede, y su compra se descuenta de esa misma bolsa. Tú ves el saldo bajar en tiempo real y al cierre le cobras a la empresa el consolidado, no una factura por persona.
Cuando el monto se agota, el sistema no deja pasar la venta siguiente y muestra cuánto quedaba. Si dos trabajadores compran al mismo tiempo en cajas o sucursales distintas, ninguno puede sobregirar la bolsa. Si una venta se anula, su monto vuelve solo.
Es una opción más al momento de cobrar, junto a efectivo, transferencia, débito y crédito. Y cada uso queda trazado: qué trabajador compró, cuándo y por cuánto contra esa orden.
Todo esto viene en los dos planes. No es un módulo aparte ni un extra del plan grande.
Emitir la factura electrónica a la empresa requiere el módulo de facturación; el resto del ciclo —convenio, cuotas, órdenes de compra— funciona sin él.
Una atención real atraviesa varias áreas. KoniRod conserva el contexto mientras el cliente pasa del examen a la cotización, la venta, el laboratorio y la entrega.
La cuenta se crea automáticamente. Elige la forma de probar que te permita entender KoniRod más rápido.
KoniRod nació para resolver problemas que vivimos diariamente en Óptica Norte Esmeralda: conectar recetas, ventas, órdenes de trabajo, inventario y entrega sin depender de planillas separadas.
KoniRod guarda diagnósticos, exámenes e imágenes clínicas. Eso exige controles concretos, no promesas generales.
El admin invita por link y cada colaborador crea su propia clave. El dueño de la óptica nunca conoce la contraseña de su equipo, y nadie comparte accesos.
Más de una docena de accesos independientes: clientes, ventas, agenda, fichas clínicas, almacén, inventario, reportes, cobranzas, facturación, finanzas. Cada colaborador ve solo lo que necesita para su trabajo.
El acceso a fichas clínicas y la condición legal de profesional de salud son dos cosas distintas en KoniRod, tal como las distingue la ley (21.719 y 20.584). Tener acceso a una ficha no convierte a nadie automáticamente en profesional de salud ante la ley.
Ninguna medición con cámara empieza sin el consentimiento biométrico explícito del paciente. Las fotos nunca son públicas y se borran solas a los 30 días.
Invitar, activar o desactivar a alguien, resetear un acceso, editar o anular una venta cerrada, cada movimiento de un conteo de inventario: todo queda con autor y fecha. Una venta cerrada no se altera sin dejar rastro.
Cada sesión opera dentro de su propia óptica y el sistema valida en cada acceso que el usuario pertenezca a ella. La base de datos y los archivos se respaldan automáticamente con control de integridad (checksum SHA256).
Los dos planes incluyen el sistema completo. Lo que cambia es cuánta óptica manejas. Ambos empiezan con los mismos 7 días gratis, sin tarjeta.
Para la óptica de un local que quiere ordenar su operación.
Probar gratisPara la óptica que crece, tiene equipo o más de un local.
Incluye gestión y comparación entre sucursales, y traspasos de stock. Puedes sumar sucursales adicionales por $10.000 cada una.
Probar gratisUn profesional de salud es el usuario habilitado para editar fichas clínicas. Si en tu óptica más de una persona atiende y firma fichas, ese es el número que te importa — no el de usuarios.
Los módulos de facturación electrónica y tienda online se agregan a cualquiera de los dos planes, cuando los necesites y desde tu propia cuenta. Las sucursales adicionales se suman desde el plan Multisucursal.
No pagas por lo que no usas. Los activas desde tu propia cuenta cuando quieras, y el cobro se prorratea por los días que queden del período.
Tu catálogo publicado con stock en tiempo real, carga de receta en el carrito, pago online y boleta emitida sola. Incluye probador virtual con realidad aumentada —el cliente se prueba el armazón sobre su cara desde el celular— y cotización de despacho a 346 comunas. La configuras tú: logo, colores, banners y textos con vista previa antes de publicar. Incluye el medidor de distancia pupilar público: cualquier visitante de tu tienda mide su DP con la cámara del celular en 30 segundos y te deja su nombre, correo y teléfono. No es solo vitrina, es una forma de que lleguen clientes. Ver una tienda de ejemplo →
Sin el módulo igual emites tus documentos: entras al SII o a tu facturador y vuelves a digitar cliente, RUT, productos y montos, uno por uno. Con el módulo, la boleta o la factura sale desde la venta que ya cargaste — con un clic, o automática al confirmarla. PDF y XML descargables, reenvío por email y envío por WhatsApp. Usas tus propias credenciales de Haulmer: no dependes de nosotros para configurarlo.
Suma locales cuando abras uno nuevo, sin cambiar de plan ni migrar nada. Disponible desde el plan Multisucursal.
Tus pacientes reservan hora solos desde tu tienda online, sin llamar por teléfono y a cualquier hora. Eligen entre los horarios que realmente están disponibles, y confirman o cancelan con un link, sin crear cuenta. Requiere el módulo Tienda online.
Desde el inventario del laboratorio: venta y facturación de cristales terminados a otras ópticas.
Captura de medidas con el paciente en el local, vinculada a la orden de trabajo.
Comienzan al crear tu cuenta. No necesitas tarjeta ni asumes un compromiso de pago.
No. El registro prepara tu espacio automáticamente y puedes comenzar con datos demo.
Sí. Puedes cargar datos propios o crear información experimental para validar tus procesos.
No. Al contratar tu plan decides tú: conservas todo lo que cargaste y sigues trabajando sin cortar, o empiezas limpio si estuviste probando con datos inventados. La opción aparece en la pantalla del contrato, antes de confirmar. Ante cualquier duda, el sistema conserva.
El acceso se pausa al día 7, pero tus datos siguen ahí. Tienes 14 días más para volver y contratar sin perder nada. Te avisamos por correo cuando la prueba termina y otra vez antes de que ese plazo se cumpla. Recién después de esos 14 días la información de prueba se elimina.
Sí, y es lo que recomendamos: probar con tu inventario y tus clientes reales es la única forma de saber si el sistema te sirve. Nada de lo que cargues se borra por suscribirte.
Cuando quieras, desde "Mi Suscripción", sin llamar a nadie. Si subes de plan o agregas un módulo, el sistema calcula y te muestra el cobro proporcional por los días que quedan del período antes de que confirmes. Si bajas de plan o das de baja un módulo, no tiene costo y se aplica al vencer el período actual.
Crea tu cuenta, entra con datos demo y recorre el flujo completo de una óptica durante 7 días.
Probar KoniRod gratis